Los seres humanos somos capaces de crear cosas increíbles. Y al mismo tiempo, nunca estuvimos tan bombardeados de distracciones.
Tenemos esta capacidad de conectar con historias profundas, resolver problemas, entender conceptos difíciles. Cosas que no sabemos explicar enseguida. Por eso conversamos. Por eso tratamos de expresarnos. Para hacer sentido de algo. Y bueno, ¿qué mejor forma de hacerlo que quedarse en videos de 10 min de largo en youtube? o escribir (yo) - leer (tu) este newsletter por ejemplo.
Navega conmigo esto. Porque hay un hábito que me ayudó mucho a pasar de consumidor a creador. Son dos acciones dentro de un mismo hábito.

Capturando esta idea desde Olón - Ecuador
El consejo que no resuelve nada
Cuando buscas cómo crear más, el consejo de siempre es "consume menos." Borra las apps. Pon límites de pantalla. Desconéctate.
Algo de eso ayuda. Pero no toca el fondo.
Cuarenta minutos de scroll. Cierras la app. No recuerdas ni un video. Y no es por los cuarenta minutos, podrían haber sido diez y el resultado sería igual. El cerebro estuvo activo todo el rato, procesando, reaccionando, buscando el siguiente. Pero nada quedó. Entretenimiento de paso.
Tiago Forte lo clasifica como un problema de Captura. En su libro Building a Second Brain describe un sistema llamado CODE:
Capture (captura) — atrapa lo que te resuena
Organize (organiza) — ponlo donde lo encuentres después
Distill (destila) — quédate con la esencia
Express (expresa) — sácalo al mundo en algo propio
La mayoría de la gente está atrapada entre el primero y el último paso. Consumen mucho pero sin intención, y de vez en cuando intentan crear — pero nada conecta. Falta el inicio.
El detonante de todo es capturar bien. Sin nada que capturar, no hay nada que expresar. Y eso es exactamente lo que hace el hábito del que te voy a hablar.
Antes del hábito, hay un mini reset
Trato de olvidarme de todo y centrarme en el momento. Un par de horas sin consumir nada: por ejemplo en las mañanas estoy haciendo ejercicio, voy a mi cafetería favorita, luego llego temprano al trabajo para tener un tiempo para desarrollar ideas, ver temas que me llamaron la atención en días anteriores y trato de no usar el celular. Solo veo qué tal está esa mañana. Si se me ocurre algo sobre algún tema que vi, lo anoto.
En ese estado las ideas empiezan a aparecer. No de la nada — de ti. De lo que ya sabes, lo que ya viviste, lo que te genera curiosidad.
La próxima idea que te cambie la vida no va a salir de un for you page. Va a salir de ti.

Las Luces Primeras - Forestal Tape
El hábito: llevar algo con qué capturar
Para mí son dos cosas.
La cámara. La llevo a todos lados. En un bolso pequeño de K&F, el más compacto que encontré, con un trípode de fibra de carbono que no pesa nada. La llevo hasta a sesiones de clientes. Últimamente he estado grabando cosas que no sé para qué van a servir — pero las grabo igual. Tipo desayunando o carros pasar. Las organizo en carpetas por lugar o por acción (este fue un mega consejo de Damian Sayaz, un creador español que recomiendo, ya que así solo busco por palabra y salen esos videos). Después escribo un script, saco tomas de ahí. Todo ya está capturado.
Hay algo que cambia cuando llevas una cámara encima. Caminas diferente. Miras diferente. Una calle aburrida de repente es interesante. Una conversación al azar es material. La cámara va revelando lo que estás viviendo. Siempre tratando de estar presente y no empezar a sólo producir “por generar algo”. Este dilema entre vivir y grabar lo hablé en este video. Ahí toco un poco de forma más profunda que pienso al respecto.
(A veces me da miedo sacar la cámara porque mi ciudad puede ser peligrosa. Si te pasa, el celular también funciona. El punto es tener algo. Yo grabo con mi iphone 12 mini a veces y funciona excelente)
El diario de campo (field notes). Cuando no tengo la cámara, escribo. Qué siento ese día, cómo está mi ánimo, qué me inspiró, qué me llamó la atención. Hago dibujos. No lo hago pulido ni perfecto. Para nada. A veces solo hago rayones.
Esto lo recomiendo bastante porque me parece interesante que en la noche cuando rápidamente lo reviso, me doy cuenta de cosas que no había notado. Construyo desde ahí.
Sin filtros. Sin juzgar qué capturo.

Tres cosas para empezar hoy
No te pido que dejes de consumir. Te pido que empieces a capturar.
1. Consigue un lugar de captura y úsalo hoy.
Una app, un cuaderno, una nota de voz. Que sea rápido y que lo uses. La regla: si algo te hace pensar o te genera una emoción, lo capturas. Sin analizar. Solo atrápalo. Hablé de esta app que se llama Sublime. En eso estoy capturando todo últimamente.
2. Hazte una sola pregunta mientras consumes.
¿Qué de esto me habla a mí? No qué es interesante en general — qué te habla a ti, con tu contexto, tu historia, lo que estás viviendo ahora. Esa pregunta transforma el scroll en material tuyo.
3. Crea con lo que tienes, aunque sea pequeño.
No tienes que publicar nada. Puede ser un documento privado, un voice memo, un borrador que nadie va a ver. El punto es tomar lo que capturaste y convertirlo en algo tuyo. Ese gesto, aunque sea pequeño, es el cambio real.
Al inicio puede haber algo de incomodidad. Es normal con todo lo que recién empiezas. Por algo se llama hábito — lleva tiempo y pasos pequeños. Pero si lo haces seguido, empiezas a fluir. Y a querer hacerlo más.

Salió esta canción mientras escribía esto. Háganse un favor y vayan a escucharla. Sin duda estará en algún video en mi IG
No puedes cambiar mil personas. Pero puedes cambiarte tú. Tener ese punto de vista y hacerlo diariamente. Levantarte, entrenar, desestimularte para llegar a ese estado de curiosidad — y sumarle la expresión, por cualquier medio.
Leer este newsletter ya es un cambio: cambiaste dopamina barata por algo que genera duda y, ojalá, algún aprendizaje.
Todos somos capaces de crear algo. No necesariamente significa hacer arte. Puedes resolver problemas en una hoja de Excel. Crear un producto que ayude a personas. Escribir algo que alguien necesitaba leer.
Creo que tenemos una responsabilidad con eso. Mirar hacia adentro. Descubrir qué quieres hacer. Dar los pasos.
Si ayuda aunque sea a una persona, vale la pena. Si te hace mejorar un 1%, vale la pena.
Esta semana, una sola cosa: lleva algo contigo para capturar. Cuando algo te genere una emoción o una idea, atrápala. Sin juzgarla. Sin editarla.
Ahí empieza el hábito.
— Kevin
Descubrimientos inspiradores
Simplicidad en acrílico. Está genial el intro, la pintura y lo que significa.
Sylvan Echoes. La canción que puse arriba tocada en piano por el autor Jacob LaVallee.
Este es un catálogo de 250 colores-pigmentos con nombre, cada uno con su historia de origen, química y documentación completa. StoriedColors. Resulta que mi color favorito no se llama solo “azul”.

