Tengo libros de ciencias en mi estantería que llevan ahí más de un año.
Sin abrir.
Los compré con toda la intención de leerlos. Me interesa el tema, de verdad. Pero ahí siguen. Acumulando polvo. Tambien acumulan "polvo digital" cursos que empecé y no terminé, prompts desarrollados con temas que quería explorar y nunca seguí, y una lista de "cosas que quiero aprender" que crece más rápido de lo que la tacho.
Y créeme, soy bastante curioso. Pero tal vez solo eso no es suficiente.

Cuando iniciabas un año en la escuela te sentaban en un salón, te daban un temario y te decían: aprende esto. Así. En este orden. Con estos libros. Y al final, un examen.
Funciona. Claro que funciona. Pero funciona para un tipo de aprendizaje muy específico — el que alguien más diseñó para ti.
Lo que ese modelo no te enseña es qué hacer cuando el problema esta en la vida real, el deadline es tuyo, y nadie te dice por dónde empezar.
Nos enseñaron que aprender es el objetivo. Estudia, saca buenas notas, repite. Pero en la vida real el aprendizaje no es el fin. Es el medio.
En la vida real, aprendes diferente
Trabajo con una marca que se llama SOLID. Les edito videos y manejo sus pautas. Hoy lo hago con relativa fluidez, pero hubo un momento donde no sabía absolutamente nada de pautas ni de automatizaciones.
Nada.
Mi objetivo no era "aprender sobre automatización". Era concreto: necesitaba más tiempo para editar mis propias cosas. Y para tener más tiempo, necesitaba que los procesos de mis clientes no me consumieran tanto. Y para eso, necesitaba automatizar.
No empecé diciendo "quiero aprender CRMs de venta". Empecé diciendo "no tengo tiempo para hacer lo que quiero hacer, ¿cómo lo soluciono?"
Y entonces sí — investigué, vi tutoriales, leí, probé, me equivoqué, y aprendí. Había una necesidad clara.
Es muy distinto a la escuela, donde el aprendizaje existe en el vacío. Donde los problemas son simulacros — Pepito compra 47 manzanas, ¿cuántas le quedan? — nunca sientes que hay algo real en juego.
Cuando lo que tienes que subir o entregar es la próxima semana, cuando el problema es REAL, no procrastinas. No dejas el libro sin abrir. No abandonas el curso a la mitad.
El síndrome del buen estudiante
En la escuela, el "buen estudiante" es el que sigue las reglas. No cuestiona. Hace lo que le piden. Saca buenas notas. Replica lo que le enseñaron.
Y eso está bien... hasta cierto punto.
Si todos siguiéramos el mismo molde, estudiáramos las mismas cosas, saliéramos haciendo exactamente lo mismo que cualquier otra persona — ¿dónde queda la innovación? ¿la creatividad? ¿las cosas extrañas que hacen que la vida sea más interesante?
Charles Bukowski es el máximo referente del autor autodidacta: aprendió a escribir viviendo. Publicó más de 60 libros y se convirtió en el ícono del realismo sucio, demostrando que la calle también es una escuela literaria. Agatha Christie escribió sin formación literaria formal y terminó siendo la escritora de misterio más vendida de la historia.
La educación formal sirve. Te rodea de gente con intereses similares, te da tiempo para pensar, leer, equivocarte. Eso tiene valor.
Pero depender solo de eso te puede convertir en alguien que replica lo que ya existe. Que aplica lo que le enseñaron sin cuestionarse si hay otra forma.
Tiene un valor gigantesco tomar lo que aprendes y hacerlo tuyo.
Mi proceso
He estado aprendiendo bastante sobre storytelling. Me puse la meta de contar mejores historias en internet. Antes hice lo mismo con composición cinematográfica y colorización — cosas que sigo aprendiendo.
Lo que me funciona no es seguir un currículum. Es esto:
1. Empieza con un problema, no con un tema: "Quiero aprender marketing" no te lleva a ningún lado. "Quiero conseguir mis primeros 3 clientes en 60 días" sí. Con SOLID fue: "¿cómo hago para que esto no me quite tanto tiempo?" No "quiero aprender automatización".
2. Ponle fecha: Esto me cuesta. De verdad. Cuando estás aprendiendo algo por tu cuenta, eres tú el que decide hacer o no hacer. No hay un profesor detrás.
Tengo miles de libros sin leer, cursos sin terminar, conversaciones con GPT sobre temas que quisiera aprender que dejé a medias. Si no me pongo una fecha — o tengo algo externo que me empuje — no lo hago. Así funciona mi cerebro.
Pon fechas límite. Aunque te pases por poquito. Pero ponlas.
3. Pregúntate qué pasa si NO lo haces: Si la respuesta es "nada"... probablemente no es tan importante como crees. Pero si la respuesta es "sigo sin tiempo, sigo dependiendo de otros, sigo estancado" — ahí tienes una consecuencia que quieres evitar.
4. Usa YouTube con estrategia: Hay videos de 20 minutos que te dan una masterclass mejor que cursos de 200 dólares. Gente que lleva años en su nicho explicándote con un nivel de detalle absurdo.
Lo complicado es que si no sabes lo que no sabes, ¿cómo buscas la información? Si no sabes el nombre técnico de lo que necesitas, pregúntaselo a algún chatbot de IA. Dale contexto — qué haces, qué necesitas lograr — y pídele los términos específicos. Luego anda YouTube y búscalos. Lo que encuentras cambia completamente.
Lo malo de YouTube es que todo está disperso. Es tu trabajo unirlo. Por eso tampoco descarto tomar cursos — son la mejor forma de acelerar el proceso cuando ya sabes qué necesitas.
Hablando de cursos (que sé que actualmente no tienen tanta fama): si vas a pagar por un curso, que sea mejor que lo que encuentras gratis. He pagado más de 150 dólares por cursos donde cada lección estaba evidentemente escrita con IA. Me enoja porque se nota que no están pensando en la audiencia o los clientes.
5. Hazlo tuyo: En YouTube me encanta ver tutoriales o minicursos — cómo mejorar mi storytelling, por ejemplo. Pero el valor real no está en repetir lo que dicen. Está en tomar eso y hacerlo tuyo. Con tus ejemplos, tus ocurrencias, tu forma de ver las cosas.
Es nuestra obligación aprender de profesionales. Y también es nuestra obligación preguntarnos: ¿cómo puede ser diferente? ¿cómo puede ser mío?

¿Y si lo hago distinto a como me enseñaron?
Bill Gates y Steve Jobs dejaron la universidad. Leonardo da Vinci fue el polímata autodidacta por excelencia. García Márquez perfeccionó su narrativa por su cuenta. Abraham Lincoln tenía menos de un año de escolarización formal.
No digo que hay que dejar la escuela. Digo que las personas que cambian las cosas aprenden haciendo, no solo estudiando.
Para resumir y que se te quede en la cabeza:
¿Por qué lo quieres aprender? No "qué quiero aprender" sino "qué problema quiero resolver".
Ponle fecha. Aunque seas tú el único que la pone.
¿Qué pasa si no lo haces? Las consecuencias son tu mejor motivador.
Y después — ve, investiga, equivócate, termina algo, y hazlo tuyo.
Descubrimientos inspiradores
@jjjoyboyy hizo una especie collage en un video mezclándolo con voz en off y está increíble. Voy a intentarlo hacer en un video.
Los Webby Awards son básicamente los Óscars de internet. Premian lacreatividad digital en todas sus formas — sitios web, apps, podcasts, video. Tienen una categoría de "Websites Raros" y ahí encontré esto: el VHS Slipcover Maker. Entras y creas tu propia portada de VHS retro. Sin propósito útil. Solo puro disfrute creativo. Me encantó.

