Hace unas semanas alguien me preguntó dónde me veo en 5 años.
No supe qué responder. Sentí que algo estaba mal en mí por no poder responder eso. Como si estar sin respuesta me devaluara de alguna forma. Como si estuviera atrasado con respecto a un plan que no recuerdo haber firmado. A veces me pregunto si a ti que lees esto, también te pasa o soy yo el que está sobrepensando todo.

No es que no tenga sueños. Los tengo. Quiero hacer crecer este newsletter, mi canal, ayudar a la gente con la que trabajo, inspirar a otros. Eso está claro. Lo que no tengo es un plan tan detallado que pueda atravesarlo con los ojos cerrados. Y por mucho tiempo eso me hizo sentir que no estaba progresando en la vida.
Eso me llevaba a este ciclo que todavía no entiendo del todo: me sentía mal por no hacer nada, y no hacía nada porque me sentía mal.
Encima acumulando “deberías” todo el día. Debería hacer algo mas productivo. Debería crear el outline del siguiente video. Debería hacer ejercicio.
Cuántos deberías estás acumulando hoy. Todos lo hacemos. Y a medida que el día avanza, esa lista empieza a pesar. Te amarga. A mí me amargaba bastante jaja.
Había semanas que ni siquiera sabía qué iba a hacer el fin de semana. Sin plan, sin dirección, solo esa sensación vaga de que me estaba quedando atrás. Obviamente, de acuerdo al plan ya establecido por todos.
He estado pensando en este fenómeno, algo que percibo que las personas a mi alrededor sienten pero que quizá no expresan. Creo que es difícil articularlo con precisión; aunque lo compartimos y sabemos lo que se siente “estar atrás”, no lo hablamos.
Siento que yo mismo era parte del problema, porque no mostraba mis dudas, mis debilidades, mis peores momentos. Algo que se amplifica en redes. Por eso dudaba si subir esto, cosas vulnerables, cosas que no son “extraordinarias”.
Porque en redes la gente sube lo extraordinario. Pero lo que postean no es toda la película. Lo que está en mis redes tampoco lo es. No está lleno de arrepentimientos, de dudas, de esas noches donde nada tiene sentido. Pero eso es lo que todo el mundo vive.
Yo sé que quiero ser feliz y tener libertad para crear. Quién no quisiera una vida extraordinaria. Pero lo que me fui dando cuenta es que quizás no me había aceptado del todo.
Decía "estoy atrasado" sin preguntarme atrasado con respecto a qué. La vida no se puede calcular así. No se puede medir.
Todos están tratando de hacerlo lo mejor que pueden, nadie tiene todas las respuestas, que esto es algo compartido aunque no lo conversemos. Eso aunque no lo creas da alivio. De verdad.

Igual quise hacer algo con todo esto en lugar de solo darle vueltas.
Investigué cómo avanzar sintiéndome así, sin tener claro ni siquiera por dónde empezar.
Dos cosas concretas que encontré:
La primera es que el plan importa, pero menos de lo que crees. Lo que más importa es aparecer todos los días. Hacer el trabajo. Estar presente.
Tengo un ritual en la mañana. Así las cosas vayan del carajo ese día, lo hago igual. Eso ya setea el mood. Disminuye las dudas antes de que empiece todo. No me gusta levantarme a hacer ejercicio. Lo hago igual. Y eso me llevó al fucking muscle-up que llevaba meses queriendo sacarlo ajaja (sale un segundo en este mini clip jaja). Empezar hizo que el camino apareciera, no lo contrario. Llevar 5 fines de semana seguidos escribiendo aquí me lo confirma cada vez más.
La segunda: si no tienes un plan claro todavía, empieza por la antivisión. Es decir, lo que no quieres. Lo que sabes que definitivamente no va contigo, qué tipo de vida o rutina o trabajo no quieres tener. Es un buen punto de partida. Sabiendo lo que no quieres puedes ir encontrando lo que sí quieres.
Hice este ejercicio a principios de año. Lo vuelvo a leer cada vez que las dudas aparecen.
No hay nada malo en tener metas. El problema es cuando las convertimos en deberías, porque ahí empezamos desde un lugar de "no soy suficiente", no desde un lugar de fuerza. Y la inseguridad no motiva a nadie de forma sostenible. A mí no me ha funcionado así.
Yo soy quien soy. Estoy aceptando que estoy haciendo lo mejor que puedo.
Tú también, aunque a veces no lo parezca.
— Kevin
Descubrimientos inspiradores
Hace tiempo no hacía esta sección. A algunos les gustaba mucho. La empezaré a hacer nuevo 🙂
Santiago de Quito hizo este edit épico usando IA y Davinci. Hablé de esto y de lo que pienso de la IA en mi último video.
Solo crea cosas. El mundo igual se está acabando. Video de Karl Shakur. Está genial.

