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Necesitas más ideas malas
De malas ideas a ideas en proceso
"No hay idea mala."
Eso es lo que te dicen en cada sesión de brainstorming, en tu trabajo, en cada libro de innovación. Y el consejo casi siempre viene seguido de un "solo hay ideas mal ejecutadas".
Pero, ¿quién decide qué son malas ideas? ¿La persona que sigues en internet? ¿Tu jefe? ¿Las ideas son neutrales o ya vienen con un sello de calidad? Preguntas que aparecen cada vez que me siento a "crear" algo.
Es que siempre, cuando escribo ideas en mi Notion, en mis notas del teléfono, en papel... siempre me pregunto si algún día se me va a ocurrir algo bueno.
Tengo un banco de ideas con decenas de entradas. Y durante mucho tiempo, pensé que todas eran basura esperando el momento de ser borradas.
Tal vez tú también tienes uno. Un documento lleno de ideas a medio formar. Proyectos que empezaste y abandonaste. Conceptos que te dieron vergüenza desarrollar porque "no estaban a la altura".
Hay miles de ideas que no estaban a la altura y terminaron siendo una GRAN IDEA.
Pixar, el estudio detrás de Toy Story, Up y Coco, tiene un proceso brutal de desarrollo de ideas. Según Ed Catmull (cofundador de Pixar), "todas nuestras películas empiezan siendo malas".
Up, una de las películas más emotivas de la historia del cine, comenzó como una idea sobre dos príncipes en un planeta alienígena (no estoy bromeando búscalo jaja). Esa idea "mala" fue la materia prima que alimentó la historia del abuelito en una casa flotante.
En este newsletter vas a aprender:
Por qué las "malas ideas" no son el problema.
Cómo cambiar tu relación con las ideas imperfectas.
Un sistema práctico para convertir "ideas en proceso" en proyectos reales.
No se trata de generar mejores ideas. Se trata de desarrollar más ideas, incluso las que te dan vergüenza.

De 'malas ideas' a 'ideas en proceso'
El pensamiento tradicional dice:
Filtra las ideas antes de trabajarlas.
Solo desarrolla las "buenas".
Descarta lo que no funciona de inmediato.
La calidad sobre la cantidad.
Lo que he empezado a poner en práctica:
Desarrolla primero, filtra después.
Todas las ideas son "ideas en proceso".
Lo que no funciona alimenta lo que sí.
La cantidad genera calidad.
Yo pasé años operando bajo el primer sistema. Si no era la mejor idea del mundo, no merecía salir a la luz.
Así que las ideas se acumulaban. Una tras otra, sepultándose en el banco de ideas. Cada nueva entrada era como echar tierra sobre la anterior.
Sentía frustración, sí. Pero más que eso, sentía vergüenza. Vergüenza de desarrollar algo desastrozo. Vergüenza de que alguien viera el proceso desordenado, las versiones malas, los intentos fallidos y peor subirlo a youtube.
Y todo se quedaba parado. Paralizado por un estándar imposible que yo mismo había creado.
Alex Tew y la web de un millón de dólares
Hay una historia loquísima sobre una idea que hizo a un estudiante universitario millonario.
En 2005, este estudiante universitario tuvo una idea que cualquiera habría descartado como "mala": vender píxeles en una página web por $1 cada uno. Mil píxeles = $1,000. Un millón de píxeles = $1,000,000.
¿Suena ridículo? Totalmente. ¿Funcionó? Generó más de un millón de dólares.
La idea no era "buena" en el sentido tradicional. Era rara, poco convencional, incluso absurda. Pero Alex no la descartó. La desarrolló. La externalizó. La puso en el mundo.
¿Qué pasa si no desarrollas ideas?
He aprendido que de mala idea en mala idea nunca regresas a cero para la siguiente. Siempre una mala idea deja una semilla para que florezca otra. Es como la materia prima — las ideas "muertas" alimentan el suelo para las nuevas.
Pero al no desarrollarlas, ese ciclo se rompía. Mi confianza disminuía. Ya no me daban ganas de hacer nada creativo. Empezaba emocionado pero terminaba cerrando la computadora y scrolleando para ver si algo me llamaba la atención nuevamente.
Eso me pasó con un template de Notion para organizar contenido.
Soy pésimo al mantener las "cosas administrativas" en orden. Tengo resúmenes de libros en otras partes, el escritorio de la computadora con miles de carpetas, no sabía qué tenía que subir la siguiente semana, o qué escribir, o qué desarrollar. Me acuerdo que pensé: qué increíble sería tener un asistente personal que me recuerde qué hacer en la mañana, qué está pendiente de subir por ejemplo... pero, ¿y si creo uno? ¿IA? No, algo más sencillo que sepa usar: Notion.
Al principio, parecía una "mala idea" o una idea lejana, jaja. Otro proyecto más que probablemente abandonaría. ¿Quién necesita otro template de Notion?
Pero decidí trabajarla de todas formas.
Y en el proceso de externalizarla — de sacarla de mi cabeza y ponerla en el mundo real — tuve un "aha moment" (referencia a los científicos que encontraron la solución, jaja). No sobre el template en sí, sino sobre el proceso.
Las ideas no son buenas o malas. Son semillas. Y las semillas necesitan tierra, agua, luz. Necesitan ser plantadas para saber si van a crecer.

“Content Lab”
"Ideas en Proceso"
Así que dejé de llamarlas "malas ideas". Ahora son "ideas en proceso".
Y el cambio no fue solo semántico. Fue práctico.
Porque cuando dejas de juzgar las ideas antes de trabajarlas:
El banco de ideas deja de ser un cementerio y se convierte en un jardín.
Cada idea es un experimento, no un compromiso.
El fracaso se convierte en feedback.
La vergüenza se transforma en curiosidad.
El proceso creativo, bueno, mi proceso creativo actualmente es: no se trata de tener razón desde el inicio. Se trata de plantar suficientes semillas para ver qué florece.
Las "malas ideas" no son el problema. Son el proceso. Son la materia prima. Son las iteraciones necesarias para llegar a algo que funciona.
Pregúntate esto: ¿Cuántas ideas has descartado sin siquiera intentar desarrollarlas? ¿Cuántas semillas dejaste de plantar porque no parecían "lo suficientemente buenas"?
Tal vez es hora de cambiar el sistema.
Cómo convertir tus 'malas ideas' en tu mejor activo creativo: 5 pasos prácticos
Los cementerios creativos están llenos de los fantasmas de ideas que desaparecieron después de que alguien pensó: «Me acordaré en la mañana».
No mates tus ideas antes de que tengan chance de crecer. Aquí está el sistema que uso ahora para desarrollar "ideas en proceso" sin parálisis ni vergüenza:
PASO 1: Desactiva el botón de delete (mentalmente)
Escribe TODAS las ideas. Incluso las que parecen desastrosas, poco originales o ridículas.
Por qué funciona: Tu cerebro no puede juzgar y crear al mismo tiempo. Cuando activas el modo "filtro", apagas el modo "generación". Necesitas separar estos dos procesos.
Cómo implementarlo:
Crea un documento/nota llamado "Ideas en Proceso" (no "Banco de Ideas" — el lenguaje importa).
Establece una regla: ninguna idea se borra durante los primeros 30 días.
Usa un timer de 10 minutos para escribir ideas sin parar, sin juzgar.
Ejemplo concreto: Cuando empecé a hacer esto, escribí ideas como "un video sobre cómo hacer café tipo vlog" (ya existen mil) y "un curso de edición de video en 3 días" (imposible). Ninguna salió tal cual. Pero la primera me llevó a pensar en rituales creativos, y la segunda en sistemas de aprendizaje acelerado. Ambas alimentaron proyectos reales.
Pasas de 5 ideas filtradas al mes a 50+ ideas en proceso. Y en esas 50, hay oro.
PASO 2: Externaliza todo (sácalo de tu cabeza)
Las ideas solo se entienden cuando las sacas al mundo real. En tu cabeza, todo suena perfecto o terrible. En el mundo, se vuelve tangible.
Por qué funciona: Tu cerebro no puede trabajar en ideas abstractas. Necesita algo concreto para iterar, mejorar o descartar con evidencia real.
Cómo implementarlo:
Escribe un párrafo de 100 palabras explicando la idea.
Haz un sketch visual (aunque no sepas dibujar) o mapa conceptual.
Graba un voice memo de 2 minutos desarrollándola.
Crea un prototipo mínimo (un tweet, un outline, un mockup básico).
Ejemplo concreto: Mi template de Notion empezó como un documento de texto con bullets desordenados. Luego lo pasé a Notion con estructura básica. Luego agregué ejemplos. Cada paso me mostró qué funcionaba y qué no. (Si quieres ver mi "asistente personal" para creadores de Notion, únete a la comunidad. Lo sacaré la sgte semana).
Las ideas dejan de ser fantasmas en tu cabeza y se convierten en objetos que puedes manipular, mejorar o descartar con claridad.
PASO 3: Trabaja en las ideas que te dan vergüenza
La vergüenza es una señal. Significa que la idea toca algo personal, vulnerable o poco convencional. Esas son las ideas con más potencial.
Por qué funciona: Las ideas "seguras" ya existen. Las ideas que te dan vergüenza son únicas porque vienen de tu perspectiva específica, tus miedos, tus obsesiones.
Cómo implementarlo:
Identifica las 3 ideas en tu lista que más vergüenza te dan compartir.
Pregúntate: "¿Por qué me da vergüenza?" (la respuesta es valiosa).
Desarrolla una de ellas en privado durante 1 semana.
Compártela con 1 persona de confianza para feedback.
Ejemplo concreto: Una de mis ideas más vergonzosas era "hacer videos hablando de mis fracasos creativos/aprender en público". Me daba vergüenza porque exponía mi proceso imperfecto y decía que, bueno, no tengo todas las respuestas. Pero cuando lo hice, fue lo que originó los Lab Sessions, las sesiones de personas que están intentando crear algo online que hago una vez al mes.
La vergüenza se convierte en autenticidad. Y la autenticidad es lo que conecta.
PASO 4: Acepta el "borrador horrible" como parte del proceso
Todo proyecto creativo tiene una versión terrible antes de tener una versión buena. Acepta que vas a crear "basura" antes de crear algo valioso.
Por qué funciona: El perfeccionismo mata más proyectos que la falta de talento. Cuando aceptas que la primera versión será mala, te das permiso para empezar.
Cómo implementarlo:
Establece un límite de tiempo para la primera versión (ej: 2 horas máximo).
Etiqueta explícitamente el archivo como "Draft v0.1 - Shitty Version".
Comparte el draft con alguien diciendo: "Esto es terrible, pero necesito feedback".
Itera basándote en feedback real, no en tu crítico interno.
Ejemplo concreto: Este newsletter que estás leyendo tuvo una primera versión que era un desastre de bullets sin conexión. Pero esa versión me permitió ver la estructura. La segunda versión fue mejor. La tercera, mejor aún.
Dejas de esperar la inspiración perfecta y empiezas a construir hacia la calidad.
PASO 5: Crea un sistema de "materia prima creativa"
Las ideas que no funcionan no se descartan — se convierten en materia prima. Se transforman en material para futuras ideas.
Por qué funciona: Ninguna idea es completamente inútil. Siempre hay un fragmento, un ángulo, una perspectiva que puede alimentar otro proyecto.
Cómo implementarlo:
Cuando una idea no funciona, no la borres — muévela a una sección "Materia Prima".
Escribe 1-2 líneas sobre qué aprendiste o qué fragmento vale la pena guardar.
Revisa tu "Materia Prima" cada mes buscando conexiones con ideas nuevas.
Combina fragmentos de ideas viejas para crear conceptos híbridos.
Ejemplo concreto: Tenía una idea sobre "cómo organizar archivos de video" que no funcionó como video. Pero el concepto de "sistemas visuales" se convirtió en parte de mi template de Notion. La materia prima alimentó otra planta.
Nunca vuelves a cero. Cada idea, incluso las "malas", contribuye al ecosistema creativo.
Resumen del Sistema
Desactiva el delete → Genera sin filtrar.
Externaliza todo → Hazlo tangible.
Trabaja la vergüenza → Encuentra autenticidad.
Acepta el borrador horrible → Empieza imperfecto.
Crea materia prima → Nada se desperdicia.
Un sistema donde las "malas ideas" se convierten en tu ventaja competitiva. Porque mientras otros esperan la idea perfecta, tú estás plantando semillas, experimentando, aprendiendo y construyendo.
Tal vez tú también tienes un banco de ideas que te da vergüenza abrir. Tal vez también estás esperando "la idea perfecta" antes de empezar.
No necesitas mejores ideas. Necesitas más malas ideas.
Porque cada una es una oportunidad de aprender, de iterar, de encontrar esa semilla que va a crecer en algo que ni siquiera imaginabas.
Te juro que conversarlas, aunque sea con alguien, es una buena forma de exteriorizarlas y ver qué se puede corregir. Es que al traducirlo a palabras te das cuenta de más cosas que ni habías pensado. Si tienes algo que no sabes si sacar, mándaselo a un amigo, a tu comunidad, a ver qué piensan.
El proceso creativo no se trata de tener razón desde el inicio. Se trata de plantar suficientes semillas para ver qué florece.
Así que abre ese documento. Escribe esa idea ridícula. Desarrolla ese proyecto que te da vergüenza.
Porque las mejores ideas no empiezan siendo buenas. Empiezan siendo posibles.
Se viene Lab Sessions #3
Si quieres un espacio para compartir esas "ideas en proceso" sin miedo al juicio, tengo algo para ti: Lab Sessions. Son encuentros mensuales donde compartimos nuestro Work in Progress real, sin filtros ni perfección.
No experts, just curious people.

