12 semanas después

Once semanas seguidas.

Para muchos eso es poco. Para mí, que antes no llegaba a cuatro, es algo que no esperaba lograr. Y estás leyendo la número 12.

No te cuento esto para presumir. Te lo cuento porque quiero que seas parte de esto, porque tú que lees semana a semana eres parte de la razón por la que sigo haciéndolo.

Y precisamente por eso quiero pedirte algo: que empieces a escribir tú también.

No para nadie. Para ti.

Lo que consumes te está cambiando sin que lo notes

Hace poco vi un video interesante. La idea era simple: lo que consumes moldea tu identidad. Tu identidad moldea tu comportamiento. Tu comportamiento determina los resultados de tu vida.

No suena tan obvio al inicio. Y bueno cuando lo aterrizas, da un poco de miedo.

Por ejemplo, si empiezo a seguir a personas que entrenan, que trabajan en algo que les apasiona, que construyen cosas, eso empieza a volverse parte de cómo me veo a mí mismo. Y eso cambia lo que hago. Y lo que hago cambia mi vida. Esto es un ejemplo de una de las cosas que he estado consumiendo en diversas redes. Tiene cosas positivas, también negativas. Pero lo que me sorprende es que no había pensado en el potencial cambio que podría tener en mis comportamientos

El otro lado, que no es tan bueno, es que por ejemplo, hay algoritmos diseñados para mostrarte obsesivamente imágenes de cuerpos extremos, dietas restrictivas, comparaciones constantes. Y eso también moldea. También cambia comportamientos. También tiene consecuencias reales.

Un tweet. Un video. Parece poco. Pero cuando se acumula, no lo es.

Las preguntas de base que quisiera que te lleves de esto que lees es:

¿Lo que consumo me lleva a pensar mejor, a tomar mejores decisiones, a ser mejor? ¿O inconscientemente absorbo cosas que hacen mi vida peor y luego contamino el ecosistema de información con lo que publico?

A mi estas preguntas me quedaron ahí, y la verdad tengo respuestas mixtas.

Lo que sí supe es que quería consumir y crear cosas que me obligaran a pensar. No que me dieran las conclusiones. Que me forzaran a sacarlas yo.

Y ahí es donde entra escribir.

La sabiduría no es algorítmica

Creo que escribir es el último bastión del pensamiento real.

No el contenido rápido que te da las conclusiones masticadas. No el tweet de 5 segundos que te dice cómo pensar sobre algo. Sino el acto de sentarte a intentar explicar algo que crees que entiendes, y descubrir que no lo entiendes tanto.

Eso me ha pasado a mí escribiendo esto semana a semana. Cada vez que me siento a escribir y llego a ese punto donde lo que pensaba que sabía no lo puedo explicar bien y sé que en ese momento estoy aprendiendo de verdad.

El contenido rápido está optimizado para el engagement, no para la transformación. Te da la conclusión sin el proceso. Y el proceso es donde ocurren las contradicciones que finalmente terminan en un cambio.

Lo que te pido que escribas no es un artículo. No es un thread. No es un post optimizado. Es lo que tú crees, quién eres, qué has vivido. Porque eso, al ponerse en papel, se convierte en una forma de pensar.

La idea no es comunicar lo que ya existe. Es descubrir lo que todavía no sabías que pensabas.

Eso jamás lo va a hacer un chatbot.

Y no es de encerrarse en un cuarto a esperar inspiración. Es al revés: primero salir y vivir, luego sacar cosas de lo que has vivido y ponerlas en papel.

Imagina que eso se replica.

Tú empiezas a hacerlo. Alguien te lee. Se inspira. Empieza a contar su experiencia. Alguien más la lee.

Personas comunes documentando cómo hacen sentido de su propia mente y su propia vida. En público. Eso crea algo que ningún algoritmo puede generar: significado.

Y el significado, cuando lo encuentras de verdad, no está en las redes ni en el contenido de otros. Surge cuando tu atención está ordenada y dirigida hacia algo suficientemente complejo como para que te sientas comprometido a descubrirlo.

Escribir es eso.

Si llevas tiempo con ganas de empezar algo tuyo pero no sabes por dónde, empieza por una sola idea que te haya estado dando vueltas esta semana. Una sola. Escríbela. No para publicarla. Para entenderla.

Si no sabes por donde empezar, la semana pasada subí algunos frameworks de storytelling que uso bastante. Puedes descargarlos aquí.

Gracias por leer,

Kevin

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