Si llegaste aquí desde el Club C — bienvenido. Esto es Artesanías Mentales, un espacio donde cada domingo te escribo sobre creatividad, el proceso de construir algo propio en internet, y todo lo que voy aprendiendo en el camino. Si no quieres recibirlo, puedes darte de baja abajo, sin problema. Pero si te quedas, me alegra tenerte aquí :)

Voy a ser honesto contigo. Tengo FOMO de la IA.

Siempre me ha interesado la tecnología. Cómo cada vez se mete más en nuestra vida cotidiana, cómo cambia la forma en que trabajamos, creamos, nos comunicamos.

Y bueno principalmente, hablando de redes sociales, veo YouTube. Pero debo confesar que esta vez me ha consumido un algoritmo nuevo, uno que rechazaba y me hacía salir decepcionado de la vida jaja.

X — antes Twitter.

Empecé a darle 'me gusta' a posts de IA y creo que ahora estoy metido en rabbit holes donde solo se meten desarrolladores.

Es que es impresionante cómo cada semana hay algo nuevo, incluso cada día. En un espacio de 24 horas puede aparecer un modelo más rápido, una herramienta más poderosa, alguien haciendo algo que hace tres meses era imposible. Y a veces me pregunto si estoy llevando el ritmo o si simplemente estoy viendo el tren pasar.

Lo curioso es que no soy el único.

Hablé con mis primos hace poco sobre esto y todos sentíamos lo mismo: una mezcla rara entre emoción y FOMO. Como cuando el boom de los NFT estaba en su 'peak' y todos decían que si no entrabas ya, te ibas a quedar atrás. Solo que esta vez... creo que es diferente. Esta vez sí está pasando algo real.

Lo que vi esta semana me dejó sin palabras

  • Jesse Genet tiene cuatro hijos que educa en casa usando cinco agentes de IA corriendo en su escritorio en sus Mac Minis usando OpenClaw. Uno le genera planes de clase. Otro le imprime hojas de trabajo con solo mandarle una foto. Y otro le construyó una app de TV personalizada — algo que antes requería un equipo de ingenieros y meses de trabajo. Lo hizo en cuatro días, ¡desde el teléfono!

  • Un cardiólogo creó una app que toma la jerga médica de una consulta y la convierte en lenguaje simple para el paciente. Lo creó en 7 días. Resúmenes claros. Pasos concretos. Sin confusión. Ganó el 3er lugar en una competencia de Anthropic — los dueños de Claude.

  • Y luego vi esto: alguien generó 550 videos de UGC EN UN DÍA para TikTok Shop con un solo prompt. Minutos de producción. Escala instantánea.

Y bueno, si no estás metido en el mundo tóxico de X, puede que no hayas escuchado hablar de OpenClaw ni de Claude Code. Vale la pena entender qué son, porque cambia cómo lees todo esto.

Hay básicamente tres formas en que la gente usa la IA hoy:

  • Nivel 1 — El que pregunta. Usa los chatbots como un buscador más inteligente. Le hace preguntas a ChatGPT, le pide que le resuma cosas o que le corrija un email.

  • Nivel 2 — El que crea. Usa la IA para generar contenido, imágenes, ideas. Ya no solo consume, produce con ella.

  • Nivel 3 — El que construye. Aquí es donde se pone interesante. Usa herramientas como OpenClaw y Claude Code para crear aplicaciones reales, sin saber programar. Haciendo 'vibe coding'.

Jesse está en el tercer nivel. Y eso es lo que hace que su historia sea diferente.

OpenClaw es lo que le permite hacer eso. Es una herramienta que te deja crear aplicaciones sin escribir código desde cero — le describes lo que quieres y lo construye. Claude Code es lo que hace que funcione: es Claude (el chatbot) escribiendo y ejecutando el código de verdad, sin que tú tengas que saber programación. Juntos funcionan como tener un equipo de desarrollo que entiende español coloquial.

Por eso todo el mundo se está comprando Mac Minis. Para correr estos agentes 24/7 y automatizar cosas que antes requerían contratar a alguien

¿Hay riesgos? Sí. Estamos rozando lo que se llama AGI — Inteligencia Artificial General — la idea de una IA que puede hacer cualquier tarea intelectual que haría un humano. Técnicamente no estamos ahí todavía. Seguimos en IA especializada. Pero es tan autónoma, tan capaz, que la línea se está borrando. Más rápido de lo que imaginamos hace un año.

Entonces, ¿qué hacemos con todo esto?

Construir se está volviendo fácil. Cualquiera puede crear 550 videos, una app, un producto... con el prompt correcto. Lo que no se automatiza tan fácil es venderlo. Distribuirlo. Hacer que a alguien le importe.

Los productos ahora toman días. La distribución toma años. Haz las cuentas.

Yo llevo semanas pensando en esto. Y llegué a algo que al principio suena contradictorio: Usa la IA. Pero no le delegues tu cerebro.

Pensemos en lo más delegable — escribir, por ejemplo. Parece lo más fácil de automatizar. Le das un tema a la IA y en segundos tienes un texto. Listo. ¿Para qué escribir tú?

La cosa es que para mí escribir - es pensar.

"La escritura nos obliga a pensar, no de forma caótica como suele vagar nuestra mente, sino de manera estructurada e intencional."

Eso es lo que pasa cuando escribo aquí, en este newsletter. O cuando hago un script para algún video. No estoy reportando lo que ya sé — lo estoy descubriendo mientras lo escribo.

Si le delegas ese proceso a la IA sin pasar por él tú primero, estarías de alguna forma saltándote el pensamiento. No puedo permitir delegar esa parte de mí.

Lo que yo estoy haciendo

Yo nunca aprendí After Effects bien. Siempre fue esa herramienta que "algún día" iba a dominar. Y ahora con IA puedo hacer animaciones que antes no podía.

¿Eso me hace menos creador? Creo que no. Creo que me hace un creador con más herramientas. La diferencia está en quién está pensando.

Voy a probarlo en carne propia. Estoy por lanzar Content Lab en la comunidad — mi sistema de creación de contenido — y voy a hacer el video de presentación de 10 segundos de la landing page con IA. Le voy a dar el contexto, la dirección y el criterio, y voy a ver qué pasa jaja.

Lo voy a documentar en YouTube: qué hice yo, qué hizo la IA, qué quedó bien y qué no. Porque creo que esa es la conversación que vale la pena tener ahora mismo.

Si quieres acceso al sistema antes de que salga, únete a la comunidad. En los próximos días lo comparto ahí primero.

Gracias por leer,

Kev

Seguir leyendo