
Foto de la misión Artemis II de la NASA, April 6, 2026
Hace unos días volví a ver esta foto. Es la Tierra. Tomada desde la Luna por la misión Artemis II.
Todo lo que conoces — tus problemas, tus deudas, tu jefe, tus inseguridades, discusiones políticas, religiones, ansiedades — todo eso cabe ahí.
En ese punto azul visto desde el espacio.
La primera vez que la vi fue en el celular y solo la pasé rapido. Esta vez armando esta edición del newsletter la vi en grande desde la computadora por más tiempo.
Mírala de nuevo y mira las demás. Es increíble como de repente todos estas situaciones y problemas de la vida cotidiana dejaron de pesar. Como que verlo todo desde tan lejos los achica.
Les juro que me hizo preguntarme varias cosas, entre esas el tema de este newsletter - por qué vivimos como si no pudiéramos parar. Siempre pensando rápido, siempre "optimizando" cada minuto. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo solo por el placer de hacerlo?
Siempre optimizando
La palabra optimizar de por sí no está relacionada con algo negativo. Pero creo que puede terminar siéndolo. Yo muchas veces escucho podcasts mientras cocino, audiolibros mientras manejo, cursos online mientras hago ejercicio. Siempre optimizando. Siempre aprovechando el tiempo.
Y si no lo estás aprovechando, algo está mal contigo.
A veces me siento terrible cuando no escribo, cuando no grabo, cuando no avanzo en algo del trabajo. Hay días que estoy agotado y simplemente no puedo — y aun así, al final del día siento que "lo desperdicié". Como si descansar fuera una derrota.
Nos autocontrolamos. Nos autocastigamos. Vemos en internet a personas que parecen tenerlo todo resuelto y pensamos: las oportunidades están ahí para todos, ¿qué me pasa a mí que no las aprovecho?
¿Desde cuándo descansar necesita justificarse?
El ocio es revolucionario

Hay un video que se hizo viral donde José Miguel Villarroya le grita literalmente al entrevistador: "el ocio es revolucionario"
La primera vez que lo vi me pareció exagerado. Ahora poco a poco creo que voy entendiendo el significado detrás.
En un mundo que te pide producir 24/7 — en el trabajo, en tus hobbies, hasta en tu tiempo libre — parar y no hacer nada "útil" es un acto de rebeldía. No contra los demás. Contra la idea de que solo vales por lo que generas.
Yo lo viví de la forma más tonta posible: comprando un frisbee jaja.
Estaba viendo el Ultimate Frisbee Championship (donde juega Marques Brownlee profesionalmente, sí, el mismo de los reviews de tecnología en YouTube) y empecé a buscar en Amazon uno para poder jugar. Lo puse en el carrito. Y mientras lo hacía, vi que mis últimas compras habían sido un libro, un kit de limpieza para la cámara y un diario. Todas cosas "productivas". El frisbee no servía para nada de eso.
Lo compré igual (aún estoy esperando que me llegue).
Y bueno, cuando estaba escribiendo esto me di cuenta de que no recordaba la última vez que había hecho algo solo porque quería. Sin optimizar. Sin que "sumara" a algo.
3 formas en la que puedes cambiar tu perspectiva
No te voy a decir que "desconectarte cambiará tu vida" porque eso suena a frase de carrusel de Instagram. Lo que sí puedo decirte es lo que a mí me ha ayudado a romper ese ciclo — especialmente en las semanas donde todo se siente pesado y necesitas que las cosas vayan más despacio.

1. Escribe en un diario todos los días
Empecé a hacerlo porque pensé que me haría más productivo. Spoiler: no funciona así, y está bien.
Lo que sí hace es aterrizarte. Te obliga a sentarte contigo mismo cinco minutos, sin métricas, sin resultados, sin audiencia. Solo tú y lo que estás pensando. De hecho, esta idea del ocio revolucionario la saqué de una entrada de mi diario — no de una investigación, no de un curso. De sentarme a escribir sin saber adónde iba.
2. Date permiso de aburrirte afuera
Sé que suena medio cliché jaja, pero si vives en una ciudad es fácil olvidarte de que existe algo afuera de las pantallas y los edificios. Yo lo noto cuando llevo días sin salir a caminar sin audífonos, sin podcast, sin nada. Solo caminar.
Ver el cielo, sentarte bajo un árbol, notar que el mundo sigue girando aunque tú no estés produciendo nada — eso te regula de una forma que ninguna app de meditación logra replicar. No necesita ser dramático. Cinco minutos en un parque cuentan.
3. Haz algo que te guste y compártelo, aunque no "sirva para nada"
El frisbee fue mi versión de esto.
También grabo videos a veces solo porque quiero — sin pensar en el algoritmo, sin estrategia, solo porque crear me gusta. O descubro páginas web raras y las comparto en el newsletter sin que tengan nada que ver con productividad.
Creo que todos necesitamos eso. Algo que hagamos solo porque sí. Y compartirlo — con un amigo, con tu comunidad, con quien sea — eso le recuerda a la gente que la vida no es solo optimización.
Esta fotos — tomada por los humanos que más lejos han llegado de la Tierra en toda la historia — me recuerda que los problemas que cargo como si fueran el fin del mundo, vistos desde allá, son mucho más pequeños de lo que parecen. Y si eso es verdad, entonces un frisbee, una caminata sin audífonos, o una tarde sin hacer nada "productivo" tampoco son tiempo perdido. Quizás son exactamente lo que necesitamos.
Esta semana, una sola cosa: haz algo que no "sume" a nada. Que no optimice tu tiempo ni mejore tu marca personal ni te acerque a tus metas.
Algo solo porque quieres.
Y si quieres contarme qué fue, responde este email. Leo todos.
Descubrimientos inspiradores
En referencia a mi intro de las fotos de la NASA - en 1990, por pedido de Carl Sagan, la Voyager 1 fotografió la Tierra desde 6,000 millones de km. El resultado fue el 'Punto Azul Pálido’/The Pale Blue Dot - este video relatado por el mismo Carl Sagan cambia por completo tu perspectiva sobre nuestro lugar en el cosmos.
Un amigo de internet, Juan Diego Loano @lozano.jpg, es un ilustrador increíble, me encanta su trabajo. Recientemente está explotando en IG. Les dejo su perfil y mi ilustración favorita.

